
Ganon, Samurais muertos
Ganon
Guión: Noboru Rokuda
Dibujo: Kazuo Sakurai
Banzai Comics
Serie de 2 tomos, 6.90 €
Tomo de 200 páginas, sentido oriental.
Más información y imágenes en la web de la editorial.
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Ante Gánon, la hoja asesina de Juriki nos encontramos con la presentación de una nueva editorial, Banzai Comics y un nuevo enfoque a las historias clásicas de samuráis.
El protagonista de esta obra, realizada por los relativamente desconocidos Noboru Rokuda y Kazuo Sakurai es el joven guerrero Juriki enemigo jurado de todos los samurai vinculado inicialmente a uno de los grupos de campesinos rebeldes del período Tempō, más concretamente al Norigi que se considera heredera tanto de los Tengu como de los campesinos guerreros de Tajima, así pues, una organización de campesinos contraria a los intereses de los samurai.
Juriki no participa de esta organización revolucionaria por ideales sino por una simple y pura venganza contra el otro protagonista de la historia y quien le da nombre, el contrabandista de armas y manipulador Gánon, un huérfano extranjero recogido por la familia de Juriki pero cuya traición llevará a la destrucción de ésta.
Sin desvelar más aspectos de la trama diremos que por sus planteamientos Gánon es una obra novedosa al presentarnos unos hechos, por otra parte, ya conocidos y desarrollados ampliamente en otros manga bushidan conocidos —Rurouni Kenshin o Crónicas del Viento— pero esta vez desde un punto de vista diferente.
Gánon nos aleja de las intrigas entre samurai y daimyō rivales para mostrarnos otro de los aspectos de los años Tempō, las luchas de clase entre campesinos, comerciantes y samurai, al mismo tiempo que se produce el enfrentamiento entre el Bakufu y los señoríos de Satsuma y Chōsu, pro-imperiales.
Así mismo, y de la misma manera que se nos muestra la evolución de estas intrigas “palaciegas” se nos muestra la evolución de Juriki, desde el “ogro” como lo definirá la sacerdotisa ciega Myokei hasta el ser humano en paz consigo mismo finalmente.
Con un guión novedoso y original la historia se convierte en algo absorbente pero no difícil de seguir y comprender, quizás siendo su punto más fuerte e interesante. En lo que se refiere al apartado gráfico, no podemos ser tan optimistas; el dibujo es, cuando menos, correcto y en él se notan influencias diversas, entre las que podemos identificar las de Takehiko Inoue o incluso las de Hiroaku Samura, sin llegar, eso sí a las mismas cotas de calidad, produciendo un efecto de cierta disparidad entre viñeta y viñeta.
Mención aparte merece la edición, de la obra. Pese a ser bastante correcta y dentro de los parámetros habituales de la edición de manga actual, es decir, tomo con sobrecubierta a color, adolece de ciertos aspectos negativos que, esperemos, se resuelvan con el tiempo. El primero es el de la tipografía de los bocadillos, quizás demasiado “mecanografiada” y por tanto, artificial. El otro aspecto negativo se produce en el guillotinado (¿o sólo me ha pasado a mi?) que se ha llevado, literalmente por delante, parte de algunas viñetas interesantes y con contenidos pertinentes para la comprensión de la obra.
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