
Asa el Ejecutor, Cortando por lo sano
Asa, el Ejecutor
Guión: Kazuo Koike.
Dibujo: Goseku Kojima.
Editorial Planeta-DeAgostini
Tomos dobles de 300 páginas, sentido oriental.
Serie de 10 tomos, 9'95 €.
Más información y imágenes en la web de la editorial.
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A veces el mercado del manga en estas tierras es de lo más curioso. Después de muchos años oyendo hablar de una serie mítica del manga que había triunfado en EEUU y que era avalada por Frank Miller, llamada “Lone wolf and cub”, sin que ninguna editorial local le diese cabida en sus publicaciones, hace un par de años los señores de Planeta se animan finalmente a traerla con muchos recelos y adviertiendo que sólo garantizaban 10 números de los 20 de la colección completa. Así pudimos disfrutar de “El lobo solitario y su cachorro”, obra magna del manga –nunca mejor dicho- y de lo más memorable que hemos visto en todos estos años.
Pues bien, no sólo la cosa debió funcionar razonablemente bien, porqué al final, aparte de publicarla enterita y con nota alta, Planeta-DeAgostini se decide a sacar justo después de terminar esta la obra precedente a este clásico. Conocida en EEUU como “Samurai executioner”, aquí nos ha llegado con el título correcto de “Asa, el Ejecutor”. Esta obra fue creada antes del lobo solitario y dio todas las bases que luego cimentaron al clásico, por lo que las similitudes son enormes. Para empezar, es una obra de los mismos autores, el guionista Kazuo Koike y el dibujante Goseki Kojima, dos de los más reputados autores de manga de los años 70 y que sin duda, han influido mucho en este género.
Tanto la ambientación como la época en que transcurre son exactamente las mismas: el Japón feudal del Shogunato Tokugawa, en pleno siglo XVII, con una sociedad dividida en castas sociales que mientras los señores se dedicaban a buscar más poder, el resto malvivía como podía. Y en una sociedad claustrofóbica, emerge de forma imponente una figura tan temida como respetada: Asaemon Yamada, el probador de katanas oficial del Shogun.
Bajo tan extraño título, la misión en la vida de Asaemon no es otra que probar y garantizar la calidad y conservación de todas las espadas que tiene el Shogun en su poder. Para ello, cuenta con permiso especial para aplicar sus “técnicas” en reos condenados a muerte, ya que las katanas deben ser probadas en personas vivas. Así que el día a día de Asa es asesinar a personas que desconoce de forma totalmente fría, siendo su trabajo más parecido al de un verdugo que a otra cosa.
Pero Asaemon no es ni de lejos un asesino sanguinario: se trata de un auténtico samurai –a pesar de ser un ronin- que vive según sus principios de respeto a su señor y su concepto de justicia. Precisamente eso es lo que da pie a muchas de las situaciones de la obra, ya que muchas veces cumplir su cometido y la voluntad del Shogunato no se corresponde con situaciones justas, por lo que Asa debe seguir un estrecho filo para hacer lo que cree justo sin faltar al respeto a su señor.
A diferencia del lobo solitario, las historias no tienen un nexo y una continuidad más allá de las situaciones que día a día se encuentra el probador. Cada una es una historia independiente donde se reflejan los problemas de la sociedad de su época y las muchas contradicciones que contenía. Venganzas, abusos de los señores feudales, las burlas de los ciudadanos y el férreo y insobornable concepto de justicia del ejecutor. Las historias son de lo más variopintas, pero siempre emerge la figura de Asaemon como un referente de valor, cordura y valentía. Sin duda, un buen modelo para crear el personaje del lobo solitario.
El dibujo es sobrio, sin muchos alardes y con un marcado toque de desánimo, marcando perfectamente una época sin demasiadas alegrías. La historia tiene mucho más de costumbrista que no de epopeya, por lo que los personajes toman más importancia que los hechos. Así, lo importante no es tanto lo que pasa como lo porqué los personajes actúan como lo hacen. En definitiva, que por fuera puede parecerse al Lobo, pero que por dentro tiene un estilo completamente distinto.
Con una edición más que aceptable en buenos tomos de 300 páginas largas y una cuidada traducción, el precio emerge como un potente reclamo, ya que es una auténtica ganga viendo lo que se paga hoy en día. La única pena es que esta obra, al salir después de el Lobo solitario, tiene demasiado donde compararse y por desgracia, no llega a la altura de su sucesora. Pero no por ello desmerece en absoluto un excelente trabajo de manga seinen que, aunque pueda parecer anticuado, satisfará a los amantes de las buenas historias. Además, siempre nos queda el morbo de conocer la vida de uno de los hombres que perecen a las manos del Lobo durante su cruenta lucha contra los Yagyu. Necesitáis más motivos para comprárosla?
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